Astrologia, carta natal, cursos, clases, planeta, zodiaco, signos CONCIENCIA AZUL ARTE VIDA - ASTROLOGIA - CORDOBA - ARGENTINA
Conciencia Azul
Astrología

Las casas de tierra




Resumen de análisis de
la vocación en una carta natal


Libro: La rueda de la experiencia individual. (A Ruperti)

Triangulo 10 – 2 – 6
El M.C. y la 10 constituyen la fuente del triángulo que une las casas 2 y 6. En la 10 encontramos la sociedad en su sentido colectivo, mientras que en la 7 encontramos las personas o los grupos particulares.

La casa 10 indica nuestro lugar, nuestra función posible en el seno de la sociedad, y la actitud de la sociedad frente a nuestras aspiraciones o nuestros esfuerzos. Revelan el papel que podemos interpretar socialmente en función de nuestras capacidades o de las limitaciones sociales inherentes. Revela nuestra autoridad, nuestro prestigio y aquellos que tienen autoridad sobre nosotros.

Lo que podemos llegar a ser en 10 depende en primer lugar de la casa 6. En 6 estamos obligados a adaptarnos a los otros, según una jerarquía social establecida (se es maestro, patrón, empresario, discípulo). Siempre está la posibilidad de mejorar nuestra técnica, de tomar conciencia de nuevas posibilidades interiores, de utilizar mejor todo lo que se ha heredado potencialmente en casa 2. Pero lo que nosotros hacemos o no queremos hacer, en casa 6 condiciona inevitablemente nuestro status social o profesional en casa 10, nuestra manera de unirnos a otros, en casa 7 y nuestros recursos en casa 2. La casa 6 es una expresión de la casa 2. Lo que se hace en casa 6 depende de nuestra actitud frente a nuestras posesiones y a su empleo.

Ejemplos: Si se emplea mal los recursos físicos, psíquicos o materiales, será preciso pagar el precio en casa 6, bajo la forma de enfermedades, de sumisión a los otros y diversas formas de inadaptación psicológica. Aquí se está impulsado para mejorarse, pulirse, a buscar nuevas técnicas, a disciplinarse o tal vez será obligado a seguir una rutina diaria.
La casa 2 es una expresión de la casa 10. La participación social condiciona materialmente hablando, los recursos personales revelados en casa 2.


Casa 10 _ MEDIO CIELO: Potencial para el éxito
En el Fondo del Cielo el individuo descubre sus raíces, las bases concretas de su vida personal. En el Medio Cielo aprende el alcance de su participación en la sociedad, aprende por las experiencias resultantes del esfuerzo que hace para asumir su responsabilidad en tanto que ego de pie (columna vertebral vertical) entre otros hombres. La sociedad puede darle o quitarle poder por los servicios que le brinde.

Preguntas para la casa 10:
Què significa para la persona hacer un trabajo y otro, seguir tal carrera o tal profesión.
Que le va a proporcionar esta ocupación.
Que es lo que puede ofrecer la persona para el cumplimiento de esta tarea.
Que es lo que puede hacer para mejorar.

Que sentido, que orientación debe dar a sus relaciones con la comunidad, la sociedad, con la cultura.
Cual es el valor de lo que aprendió en la escuela y en la iglesia, de lo que los padres le han dicho, del ejemplo del comportamiento que le han ofrecido los padres, amigos y maestros.
Hasta que punto está obligado a conformarse con lo que hace, siente y piensa todo el mundo.

Hasta que punto se atreve a ser él mismo y a vivir sus ideales propios.

La persona puede ser libre, independiente o no, que permanezca en el mismo empleo o que cambie constantemente, ella continúa siendo indefectiblemente lo que es y aporta lo que ella es en toda ocupación, en toda carrera.
Lo que cuenta en la casa 10 son las experiencias que se tienen en el ejercicio de su profesión, de manera personal y única, lo que se aporta a las personas y a la profesión.
Es necesario reinterpretar los símbolos astrológicos en función de las condiciones sociales y las nuevas tendencias producidas por el desarrollo mundial de las máquinas, la tecnología y de la especialización extrema que necesita tal desarrollo para orientar sobre las posibles vocaciones o profesiones adecuadas para cada caso.

Al parecer del autor, no se ayuda psicológicamente a nadie diciéndole el tipo exacto de profesión que debe escoger.

¿Cuáles son los factores tradicionales que se utilizan para determinar la aptitud profesional?
En primer lugar está la casa10 , con las casas 2 y 6, en un segundo plano (el triángulo de las casas de tierra que dependen del Medio Cielo). Además está el planeta que sale antes que el Sol (planeta oriental).

¿Qué es una profesión?. Es el lugar que ocupa un individuo como participante en las actividades de la sociedad.

Esta definición general es necesaria para demostrar porque la profesión o la vocación corresponden a la casa 10. Así la maternidad puede ser una auténtica vocación y un verdadero místico puede cumplir su destino en el seno de la humanidad viviendo en la soledad de su hogar, de un convento, de un monasterio de una jungla.
La casa 10 y el planeta regente de la casa 10 nos dirán la naturaleza de la participación verdadera y fundamental de una persona a la obra del mundo. Esta vocación no siempre es de la naturaleza del trabajo que proporciona sustento, el propio y de la familia. Con el ritmo de trabajo de hoy, más bien la vida pública durante las horas llamadas de ocio están significadas en la casa 10, más que los detalles del trabajo rutinario que se describen en casa 6.
A través de las experiencias de las casas 8 y 9 la persona se mezcla más y más profundamente en las actividades sociales. Asimila los precedentes o los rechaza, en un estado de profundidad emocional. Estudia las leyes y costumbres que rigen todas las relaciones sociales, desarrolla su comprensión de los diferentes temperamentos humanos estudiando historia, la filosofía y viajando.
Alcanza así la madurez, al menos en teoría, y debe estar dispuesto a probar su valor por una contribución a su sociedad y a la raza humana. El hombre deberá aportar como contribución lo que él es esencialmente. Lo que es cada recién nacido, allí está el elemento nuevo del cual la humanidad tiene necesidad. Si como individuo maduro, desarrolla su verdadera naturaleza, resuelve por si mismo sus propios problemas entonces colma las necesidades de su sociedad.
La persona debe descubrir quién es; a continuación debe encontrar el campo de actividad pública o profesional que le permitirá aportar su peculiar contribución. El mejor campo de actividad no es necesariamente el más fácil. La mejor profesión es aquella en la que se encuentren experiencias que estimulen más a la persona a ser ella misma y a dar lo mejor de ella misma.

Cuando el astrólogo intenta ayudar a alguien a encontrar su verdadera vocación no debe buscar indicaciones de una actividad profesional precisa, sino más bien el género de contribución fundamental y eficaz que la persona podría aportar, cualquiera que sea su profesión. Lo que cuenta no es la profesión en sí, sino el género de experiencias que la profesión va a proporcionar.
El problema no consiste pues en descubrir las capacidades de alguien, sino más bien en descubrir lo que está dispuesto y emocionalmente libre de hacer de sus capacidades.

Ya que el Ascendente muestra la individualidad del yo, la condición del Ascendente y de la casa 1 es muy importante en la elección de la verdadera vocación. Es sin embargo el signo sobre el Medio Cielo más el planeta regente de ese signo, los que indican la naturaleza de la contribución esencial a la sociedad. En particular el planeta regente del signo nuestra la manera en que debería hacer valer el yo esencial. La casa que contiene a este planeta indica en que campo de experiencia se puede aportar su contribución más significativa a la sociedad, en las condiciones de vida normales (son la fuente donde se va a encontrar el material para desarrollar la casa 10).

Planetas en casa 10
Las casas representan campos de experiencias: así la casa 10 indica el género de experiencias que se tendrán en la profesión, cualesquiera que sea su naturaleza. Los planetas en casa 10 van a dar sobre todo un color particular a estas experiencias

La casa 6 – La Rutina
No es nuestra capacidad de actuar la que cuenta, sino la calidad de nuestro esfuerzo así como el efecto de este esfuerzo sobre nuestro carácter.
Para que sea positivo, este efecto debe ser una transformación (primer significado de la casa 6, casa cadente) de nuestra personalidad, incluso si no es más que parcial en un primer tiempo. Y esta transformación debe alcanzar al empleo del cuerpo y de sus órganos así como a los deseos e instintos.
Buscamos en casa 6 una nueva forma de vivir, a continuación del fracaso o de la decepción que sigue inevitablemente a toda actividad egocéntrica de la casa 5 con vistas a expandirse o a inmortalizarse.
La casa 6 representa una forma de expresión negativa, de auto-maestría de renunciamiento. Se siente la necesidad de dedicarse a un personaje o a una causa que parecen incorporar las cualidades necesarias para franquear la crisis. Esta dedicación es la expresión de un ego que quiere negar su pasado y desea ardientemente un estado futuro. De hecho él se venera tal como desea ser mañana; el niega lo que ha sido y lo que es y anticipa lo que será.
Cualquiera que sea el medio escogido o impuesto por la vida, la casa 6 nos llama a la transformación. Cuando hay énfasis sobre la casa 6, por natal o tránsitos, etc., no hay que huir de esta llanada a la transformación. Aquello que no se desea cambiar o mejorar se cristaliza en el nivel socio-cultural.

Según Rudhyar la casa 6 nos presenta la prueba del sufrimiento y del servicio. En esta casa afrontamos circunstancias que nos obligan a ver y a sentir nuestras faltas. Este sentimiento de falta y de inferioridad ocasiona un sufrimiento; puede ser también la consecuencia de una enfermedad o un fracaso. Abordar constructivamente tales circunstancias desarrolla el valor; abordarlas negativamente, conduce a la compasión de uno mismo y al abandono.
La capacidad de decir no al pasado y de anticipar el futuro es el rasgo esencial de la casa 6.
El trabajo y el servicio (incluso militar) constituyen ocasiones de experimentar una participación social, ocasiones que se ofrecen a un ego aún demasiado centrado sobre sí mismo, es una experiencia que despersonaliza.

El signo de la cúspide de casa 6, indica el género de energía, qué cualidad del ser debe utilizar para afrontar mejor las experiencias y algunas veces las crisis de las casas. Desgraciadamente todos estamos tan condicionados por las presiones de la familia, de la religión y de la tradición cultural y moral, que abordamos nuestras crisis de reorientación y nuestros problemas de trabajo y de servicio, no como algo sobre la base de valores concedidos individualmente, sino como miembros de una familia, de un grupo de un partido, etc.
El planeta regente del signo enseña, por su posición en casa ( y también por sus aspectos) el campo de experiencia en el que se van a encontrar desafíos y las crisis más importantes con vistas a una transformación potencial. Este campo establece también el género de crisis y la forma en que el desafío se va a manifestar.

Planetas en casa 6:
Indican qué recursos se deben utilizar para hacer frente a las crisis personales. Las actividades y facultades representadas por él o los planetas en casa 6 pueden exteriorizarse fuertemente en los momentos de crisis así como en las ejecución regular de su trabajo. Indican también la actitud personal hacia la enfermedad y el problema de auto-disciplina.

Casa 2 : Recursos
Encontramos todo lo que será necesario para manifestar concretamente nuestra egoicidad, durante esta vida: Todo lo que la raza, la nación, la familia nos ha legado, todo aquello que es el fruto de encarnaciones pasadas y que nos da, esta vez, bajo nuestra propia óptica, el sentimiento de nuestro valor personal.

Esta casa se refiere a nuestro cuerpo y a los instintos, a los sentimientos y pensamientos que caracterizan nuestro temperamento personal, a los dones especiales o a las debilidades innatas. Abarca todo lo que el yo de la casa 1 puede utilizar, diciendo: “eso es para mí, para demostrar personal y socialmente ni egoicidad”. Es la síntesis de todos los elementos heredados de un pasado racial, familiar y personal, síntesis que servirá al alma para conseguir el objetivo de su encarnación. La estructura de la persona y su destino se encuentran en la casa 1; pero en la casa 2 nos enseña lo que se debe utilizar para transformar a esta estructura en viva, en un primer tiempo y lo que es necesario transformar progresivamente si verdaderamente se desea ser un individuo actuando en función de su destino potencialmente único.

La astrología tradicional tan sólo reconoce las posesiones de la segunda casa en el nivel social y material: el dinero, los bienes. En el tratado de Astrología de André Barbault, la casa 2 se refiere al “mundo del tener, al dinero, a la fortuna personal, en particular lo que es adquirido por sus propios medios”. Pero en efecto, aparte de estas posesiones adquiridas existen también las posesiones heredadas por las que no se ha hecho ningún esfuerzo particular: primero el cuerpo y enseguida todos los elementos materiales y psicológicos que nos son necesarios.

Aceptamos en general de una manera inconsciente y automática, todo lo que la casas 2 nos ofrece como medios. No buscamos se conscientes de esto y aún menos utilizarlos de manera significativa y creadora, según el objetivo propuesto por el Ascendente.
Nos identificamos con las posesiones en lugar de utilizarlas objetivamente.
Uno se individualiza en la forma y en la medida en que se intenta escoger conscientemente lo que se quiere aceptar como perteneciente a uno mismo.

Y esta elección puede hacernos sufrir porque no se quiere lo que no se posee. Sin las tradiciones, los conceptos, los sentimientos y los hábitos adquiridos y enraizados en la sangre de la raza, la mayoría de las personas creerían que no existen.
La casa 2 deberá enseñarnos que es necesario hacer una separación personal con un solo objetivo: el de un empleo deliberado y creador de aquellas, entre nuestras posesiones que pueden servir verdaderamente al objetivo de nuestra vida y solamente aquellas.
El astrólogo debe pedir a la casa 2 que le enseñe como utilizar lo que posee de manera más individual, más creativa, más generosa, más noble y la más responsable posible.

Lo que poseemos, ya sea mucho o poco, es exclusivamente el medio, el único medio, de que disponemos para poder dar cuerpo a lo que somos potencialmente en casa 1. No se puede demostrar y probar a los otros lo que somos, más que utilizando lo que poseemos. Y debemos aún transformar estas posesiones heredadas y adquiridas para adaptarlas al objetivo de nuestro verdadero ser esencial.

Los planetas que se encuentran en casa 2 no se refieren a la cantidad, pequeña o grande de las posesiones, sino a la actitud que se deberá tener hacia lo que se posee. Un planeta en casa 2 indicará la manera más adecuada que un individuo tendrá para desarrollar y utilizar sus capacidades y su riqueza para hacer efectivo el poder que dará sustancia y cuerpo a su personalidad.

El signo en la cúspide de casa 2 indica la actitud de base que debe tener el individuo hacia lo que posee por derecho de nacimiento. El planeta que rige este signo indica el género de actividad o medio por el cual esta actitud de base debe exteriorizarse normalmente de la mejor manera. El o los planetas en casa 2 se refieren al género de actividad que el individuo, al madurar, puede utilizar para adquirir riquezas, posesiones o capacidades.
Las 12 casa representan 12 campos de experiencia fundamentales que nos permiten a cada uno llegar a la madurez psicológica y de esta manera realizarse como individuo.

Libro: Introducción a la Astrología. (Lisa Morpurgo)

Casa 2:
Es la casa del ambiente natural que cada uno encuentra en el momento del nacimiento: bienes de familia, posibilidad de adquisiciones o pérdidas sobre la base de un statu quo familiar, así como las condiciones iniciales de riqueza.
Indica la actitud del individuo ante este ambiente natural y ante las condiciones materiales que también refleja en el nivel de vida al que aspira.

Casa 6:
Indica los contactos de la persona con lo cotidiano, con los objetos y el objeto inseparable de nosotros mismos que es nuestro cuerpo.
Esta casa controla el estado de salud, las posibles enfermedades, las partes más o menos vulnerables del organismo y también los cuidados que dedicamos a nuestra persona, el nivel de higiene personal y de elegancia.
Aquí encontramos la burocracia, el registro civil, las oficinas de control de la higiene pública y las delegaciones de hacienda.
Esta casa da la medida de dedicación a un trabajo rutinario, la habilidad en el trato con los superiores y los subordinados en una jerarquía preestablecida.
Psicológicamente determina la tendencia a vivir y obrar en grupo, haciendo siempre las mismas cosas y con una fuerte desconfianza hacia aquello que no obedece las reglas.

Casa 10:
Indica la capacidad de autonomía.
Indica las metas alcanzadas mediante la capacidad creativa y la tenacidad individual, buscando los recursos especialmente en uno mismo.
Cuando funciona adecuadamente hace a las personas independientes, bien afirmadas sobre sus propios pies, o a personas que aspiran a la libertad de movimiento, rechazando el sometimiento familiar o tradicional. También puede estimular un temperamento autoritario, dominador o excesivamente seguro de sí mismo.
Señala aspectos del ámbito de la profesión o de la carrera.

Libro: Las 12 casas. (Howard Sasportas)

Trinidad de la materia: (casas 10 – 6 – 2 )
El elemento tierra se asocia con el plano de la existencia material, la condensación del espíritu en formas concretas.
La casa 2 representa la materia que intenta hacerse más segura o estable; de aquí las asociaciones de esta casa con el dinero, las posesiones y los recursos. Aquí están las cosas que nos gusta llamar nuestras. Es el capital de una persona.
La casa 6 compara nuestros recursos y habilidades con los recursos y habilidades de otra persona. Se refinan y perfeccionan nuestras capacidades. El cuerpo necesita atención para funcionar con eficiencia. Representa la fuerza laboral.
La casa 10 representa las formas de administración, que organizan y supervisan activamente el capital y la fuerza laboral. En un sentido personal, muestra de qué manera estructuramos y dirigimos deliberadamente nuestra energía y nuestras capacidades hacia el logro de resultados definidos y concretos. De aquí la asociación de la casa 10 con la carrera, la ambición y la forma en que nos gusta que nos vea el mundo. Esta casa representa el papel que desempeña el individuo en la perpetuación y el mantenimiento del cuerpo de la sociedad como tal.

Desarrollo de las casas en profundidad
Casa 10:
Lo que la casa 9 vislumbra, la 10 lo trae a la tierra.
Los emplazamientos que haya en el Medio Cielo se destacan por encima de todos los otros. Las cualidades del signo y los planetas que se encuentran aquí son los más visibles y accesibles a los demás, lo que se destaca en nosotros.
Indican la manera de comportarnos públicamente, la imagen que queremos presentar al mundo, el tipo de ropa que nos ponemos para salir.
Sugiere las cualidades por las cuales queremos que nos admiren, nos alaben, nos tomen como modelos y nos respeten. Por mediación de los signos y los planetas que aquí se encuentran esperamos alcanzar logros, honores y reconocimiento.
Los emplazamientos en casa 10 muestran aquello por lo que más nos gustaría que nos recordasen como nuestra contribución al mundo.
Es la casa de la ambición, tras la cual se ocultan la urgencia y la compulsión de ser apreciado y reconocido.
La naturaleza de nuestra contribución a la sociedad, lo mismo que el status y el lugar en mundo, se manifiestan en el signo que ocupa el Medio Cielo, en los plantas que hay en la casa 10 y cualquier planeta en la nueve.
El planeta que rige el signo en el Medio Cielo y su posición por signo, casa y aspecto arrojan luz sobre la carrera y la vocación.
Las posiciones próximas al Medio Cielo y en la casa 10 sugieren la forma que una persona enfrenta su carrera, de que manera maneja u organiza el trabajo.
La clase de energía que exhibimos, o con que tropezamos al ir en pos de una vocación la encontramos en la casa 10. Describe también lo que representamos o simbolizamos para los otros.
Si asociamos la casa 10 con uno de los padres y con la carrera, entonces la elección vocacional puede estar de alguna manera influida por la experiencia que tengamos de la figura parental.
Planetas en casa 10 indica alguien ambicioso, con fuertes deseos de reconocimiento, status y prestigio.
La casa 10 significa la realización y el cumplimiento de la personalidad individual mediante la satisfacción personal obtenida al valernos de nuestras capacidades y talentos (casa 2) para servir (casa 6) a la sociedad e influir sobre ella.
Cuando alcanzamos la casa 10 ya hemos evolucionado y nos hemos encarnado en la medida suficiente no sólo para tener un sentimiento más sólido y concreto de quién somos, sino también para conseguir que nos estimen por ello.

Casa 6:
La casa 6 sigue a la casa 5 y nos recuerda cuáles son nuestros límites naturales y la necesidad de llegar a una definición más clara de nosotros mismos.
La casa 6 pide que nos respetemos y recuperemos la perfección de nuestra naturaleza original, que lleguemos a ser aquello que sólo nosotros somos y que vivamos todo eso en nuestra vida cotidiana. Nuestra verdadera vocación es ser nosotros mismos.
En casa 6 es el momento de hacer inventario de nosotros mismos, de discriminar entre las prioridades, de evaluar el uso que hacemos de nuestro poder y de nuestras capacidades.
La casa 6 nos pide que nos ajustemos a un plan y lleguemos a ser precisamente lo que estamos hecho para ser.
La casa 6 indica la relación entre lo que somos por dentro y lo que nos rodea en el afuera; la correlación entre el mundo interno de la mente y el mundo externo de las formas.
Los rótulos tradicionales de la casa 6 son salud, trabajo, servicio y adaptación a las necesidades.
Aquí se indica como comemos, como nos cepillamos los dientes, pagamos las cuentas y hacemos frente a la necesidades, la diaria realidad mundana.
Aquí tenemos que estructurar nuestro tiempo, establecer prioridades y tomar medidas.
La fuerza laboral pone en práctica las actividades para las cuales ha aprendido a ser más hábil. El resultado final es un producto perfectamente acabado y el mantenimiento del adecuado funcionamiento de la sociedad.
La casa 6 describe los problemas relacionados con el trabajo y el empleo, y sugieren los trabajos que potencialmente somos más capaces de hacer. Además sugiere la forma en que encaramos o debemos encarar la realización del trabajo; no sólo lo que hacemos, sino como lo hacemos.
La relación con los colaboradores, la forma que ejercemos la autoridad, como nuestra actitud en la posición de subordinados, pueden verse en esta casa. También describe nuestra relación con cualquiera que en alguna forma nos preste sus servicios. También nuestras propias cualidades de servicio, lo mismo que nuestros sentimientos y actitudes más profundas referentes al servicio.
La forma que usamos nuestro tiempo y la clase de atmósfera que necesitamos para funcionar sin tropiezos en la vida cotidiana aparecen en la casa 6. La forma en que encaramos los rituales de la existencia mundana.
La preocupación de la casa 6 por la artesanía, la perfección y la pericia técnica se aplican tanto a cuestiones de salud como a las del trabajo.
La casa 6 nos pide que organicemos nuestras diferentes partes en una relación de funcionamiento armónico. Las dietas y técnicas especiales para mantener el funcionamiento óptimo del cuerpo dominan y estructuran la vida.
A través de los problemas de la casa 6 nos refinamos, perfeccionamos y purificamos, en última instancia, nos convertimos en un canal mejor para ser quienes somos. Aún siendo el más inspirado de los artistas (casa 5), a menos que aprendamos los instrumentos del oficio (casa 6), el uso adecuado de pinceles, pinturas y telas no seremos capaces de concretar o realizar nuestras posibilidades . Se ha dicho que la técnica es la liberación de la imaginación.

Casa 2 :
La tarea en esta casa es la de elaborar detalladamente quienes somos, consolidando más el sentido del yo.
Necesitamos cierta idea de qué es lo que poseemos y que podemos llamar propio.
También tenemos alguna noción de lo que valoramos, de qué es lo que nos gustaría asimilar y obtener para, de acuerdo con ello, estructurar nuestra vida.
Es la casa de los valores, las posesiones, el dinero y los recursos.
El cuerpo es aquello por lo cual empezamos nuestra definición de nosotros mismos. Con el transcurrir del tiempo llegamos a tener la sensación de otras cosas que poseemos además del cuerpo: una mente lúcida, una buena capacidad de expresión, una naturaleza simpática, capacidades prácticas, dotes artísticas.
La casa 2 describe tanto lo que poseemos o esperamos poseer como aquellos recursos o atributos que una vez desarrollados, nos darán el sentimiento de sustancia, valor, dignidad y seguridad.
La casa 2 se asocia con cosas que pueden satisfacer la necesidad de seguridad y hacer más sustancial nuestro sentimiento de identidad. La casa 2 es una indicación de lo que constituye seguridad personal. Si hay algo que nos hace sentir más seguros, es natural que hayamos de querer adquirirlo.
La casa 2 representa nuestra riqueza innata, a la cual podemos recurrir y que constituye nuestra sustancia, el suelo que podemos trabajar para que produzca
Además de proporcionarnos un inventario de capacidades potenciales, la casa 2 indica nuestra relación con la esfera del dinero y de las posesiones.
Indica la manera, el estilo y el ritmo con que encaramos la necesidad de ganar dinero y el cultivo de habilidades y recursos.
La energía del deseo es una fuerza potente y misteriosa: de hecho lo que deseamos, valoramos o apreciamos determinan en gran medida qué es lo que atraemos a nuestras vidas.



Triángulo de Tierra (10-2-6)
Libro: Simbolismo de las casas, Autor: José María Moreno

Representan la máxima exigencia de un obrar efectivo. De un obrar que trasluce y concretiza la individualidad. Se trata aquí de cumplir con las tareas y las obligaciones fácilmente vividas como aquello que nos limita y que apunta al despliegue de nuestras capaci¬dades. Suponen un asumir un "principio de realidad" que significa un captar las limitaciones y necesidades de vivir en una época y lugar determinados. Necesidades que mi obrar puede colmar o transfor¬mar, y con ello cumplir con un reto básico presente en toda vida: asumir la responsabilidad de una tarea a realizar.

La casa X es el símbolo de una "vocación", del cumplimiento con una tarea a través de la cual conozco mis potencialidades y, a la vez, puedo contribuir con algo efectivo a la vida en general. El cum¬plimiento de la tarea también posibilita que la individualidad se con¬cretice. Algo que en principio es pura potencialidad o imaginación se encarna en una tarea que implica un servicio. Servir es renunciar a la perspectiva personal para abrazar una dimensión impersonal donde lo que menos cuenta es la expansión del yo. En la casa X. se revela la paradoja de que el máximo despliegue de la individualidad implica o exige su propio sacrificio.

En la II se rastrean los recursos con los que se cuenta para el obrar de la X. Un obrar que contribuye a que la vida ponga a mi dis¬posición lo necesario para ello. Lo necesario que no siempre corres¬ponde con las propias expectativas, con los propios deseos. Los re¬cursos de la casa II contribuyen y se multiplican en función de la en¬trega lograda en la X. Ello implica que la posesión de riquezas no necesariamente significa la posesión de recursos. Cuantas veces la opulencia más que un recurso es un obstáculo, una cárcel en la que el individuo sólo vive su impotencia.

La posesión de los recursos necesarios favorece que en la casa VI uno realice los .esfuerzos necesarios, un trabajo efectivo que trans¬forma la realidad y con ello al mismo ser. Una obra en que el esfuer¬zo realizado tanto redime a la materia como al que lo realiza. En la casa VI se viven las experiencias que permiten una transformación de la capacidad de trabajar. Un trabajo que tanto se aplica al mundo exterior como al interior. Un trabajo cuya exigencia de utilidad con exigencia


CONCIENCIA AZUL ARTE VIDA - ASTROLOGIA